A día de hoy hay, en mayor o menor medida, un hartazgo en la sociedad con la
clase política actual debido a la sensación de que,
entre otras cosas, la política es una herramienta que utilizan algunas
personas para enriquecerse a sí mismos y a
los que les rodean, utilizando el dinero de todos, y gestionándolo de una
manera impensable si fueran sus propios bienes. Corrupción urbanística, tráfico de influencias, despilfarro, arbitrariedad en la toma de decisiones, nepotismo, etc... son
algunas de las prácticas negligentes y fraudulentas que salpican a los partidos políticos mayoritarios cada poco tiempo.
Por
todo ello, los candidatos del PRE hemos asumido un código ético de
buenas prácticas y actitudes para cargos públicos, descrito a
continuación, que cumpliremos estrictamente en caso de ser elegidos,
para llevar al Parlamento una nueva forma de realizar la gestión de lo público sin influencias de otro interés que no sea el general.
Nosotros,
que somos un partido con un proyecto político y unas propuestas serias,
que mostramos nuestro programa político en cada convocatoria a las urnas, y como haremos este sábado en el acto electoral convocado en Tarragona, tenemos un compromiso de carácter ético y
republicano con el buen funcionamiento de la sociedad, y proponemos llegar a unas cuotas de las más altas de Europa en transparencia y buena gestión pública.
Consideramos
que es necesaria una actitud de tolerancia 0 con los abusos de miembros
electos de la administración pública y por ello hace falta tomar
medidas drásticas, radicales si se quiere decir así, para preservar la
integridad, honestidad e imparcialidad de los cargos públicos.
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Cualquier compra que realicen las administraciones públicas debe estar
ejecutada a precios de mercado e incluir, necesariamente, al menos tres
ofertas de proveedores diferentes, para poder elegir la más baja. Nadie
admitiría en su casa un gasto desproporcionado y sin justificación alguna,
y no lo hemos consentir en las administraciones públicas, de manera que
hay que crear mecanismos adecuados para evitarlo como lo sería esta medida.
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Transparencia total de las administraciones públicas: Cualquier
decisión tomada por un funcionario público dentro del cumplimiento de su
profesión debe poder ser conocida por el resto de ciudadanos, excepto por
cuestiones relacionadas con la seguridad. Ningún
miembro de las administraciones públicas debe poder negarse a satisfacer
las necesidades de información no sólo de los periodistas sino de los
votantes también, para que qualquiera decisión sea controlable. Así
se puede evitar la arbitrariedad en las decisiones, o que se tomen
buscando más un beneficio privado que el beneficio general, así se
preservará la asunción del interés público de forma eficaz.
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Los miembros de la administración pública no deberían contraer
obligaciones ni financieras ni de ninguna otra naturaleza con personas,
organizaciones, o empresas de su ámbito de decisiones que puedan condicionar el desarrollo de su
actuación pública.
- El personal de la
administración pública deberá declarar
qualquiera interés privado que pueda tener relación con sus actividades
públicas, para prevenir conflictos de intereses.
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Ausencia de cargos de designación política: actualmente en Cataluña hay
un elevado número de cargos por los que la designación ha sido
realizada sin ningún criterio de méritos. Proponemos
que para cubrir el lugar de los altos cargos de las administraciones
públicas se generalicen pruebas objetivas para optar a estas posiciones,
en lugar de realizarse por designación partitocrática, designándose
estos cargos por méritos propios.
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Ligar la remuneración de los políticos a factores económicos medibles
con el IPC, y que aleje de la intervención de los políticos decidir sus propios sueldos.
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Redacción para todos los organismos públicos códigos de conducta para
incorporar estos principios, fomentarlos especialmente con orientación y
formación en estos ámbitos, y organizar un sistema de revisión del
cumplimiento independiente. Promover la unificación de los códigos de conducta de las administraciones públicas.
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Para preservar la autoridad del Parlamento de Cataluña, prohibir recibir ningún tipo de donativo, regalo o sueldo de empresas
que puedan influir en sus decisiones.
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Actitud laica: los candidatos del PRE no participaremos en actos de
carácter confesional como representantes electos del pueblo, adoptando
una postura laica ante las manifestaciones religiosas.
Luis Iglesias Pérez
Cabeza de lista del PRE-IR en Tarragona